obra nº 1 - imprimir

El ascensor

Antes de que pasen los cinco minutos

 

¿A qué piso vas?Personajes: Tooneet, Vicente, el fontanero

La escena consiste en un espacio cúbico de unos 2 m de ancho por 3 m de profundidad y 2,5 m de altura, que representa el interior de un ascensor. A la derecha del espectador la puerta del ascensor, que se abre normalmente, sin protección. En el techo una luz que se apagará y encenderá cuando se indique. A la izquierda un cuadro de botones con indicación de los pisos. Al fondo un recuadro con los números de los pisos que opcionalmente se iluminarán para indicar el movimiento del ascensor y en qué piso estamos.

 

Acto único, escena única.

La escena está a oscuras. Se abre la puerta de la derecha, lo que hace que la luz del ascensor se ilumine automáticamente. Entran Tooneet y Vicente, vestidos con uniformes de fontaneros o similar.

 

Vicente: ¿A qué piso vamos?

Tooneet: (hablará siempre tartamudeando, sobre todo le cuestan las vocales) Creeo que eera al nooveno.

Vicente: ¿Sólo lo crees? Tenemos cinco minutos para parir una historia, hacer lo que haya que hacer, y que nos pase algo, pero no mucho, y tú dudas…

Se apaga la luz del ascensor. Vicente abre la puerta y la luz se enciende

Vicente: (sujetando la puerta) ¿Me puedes decir de una puta vez dónde es?

Tooneet: Joooder, tío, qué sé yo, me paaareeece que el noooveeeno no es maaal núuumeero, y adeeemáaas pueeede que haaaya visto el nooombre en el buuuzón.

Vicente: (pulsando el botón del noveno, lo que pone en marcha el ascensor) Espero que sea allí, o que nos pare alguien por el camino. ¿Traes el abrelatas?

Tooneet: ¿Aabreelataaas? ¿Haaay que coomer?

Vicente: ¡Serás palurdo! ¿No sabes que en la jerga de la profesión “abrelatas” significa la llave que abre todas las puertas?

Tooneet: ¿Yooo teeníaa que coogerla?

Vicente: ¡No, si al paso que vamos habrán pasado los cinco minutos y sin que ocurra nada, sólo que tú y yo nos habremos dado de hostias!

Tooneet: ¿Poor qué tenía quee paasar naada? Yoo hee visto coosas muuy bueenas en que no paasa naada.

(Se quedan en silencio. Vicente inicia un gesto de agresión hacia Tooneet pero se para y se queda como reflexionando. Tooneet también esboza un gesto pero se contiene y medio empieza a silbar. Entretanto el ascensor ha subido hasta el noveno y se para. Se miran sin saber qué hacer, si pelearse o salir. El ascensor, llamado por alguien desde abajo, vuelve a bajar)

Tooneet: Meenos mal, con un poco de sueerte es el verdadero foontanero y así podremos mantener un coorto diáalogo de maalos enteendidos y… ¡teelón!

Vicente: ¿Cómo sabes lo del verdadero fontanero? ¡Se me había ocurrido a mí!

Tooneet: ¡Puees mira quee si no lo ees!

Vicente: ¡Ojalá lo sea porque me sé el diálogo al dedillo!

(El ascensor llega a la planta baja y abre la puerta y entra el Fontanero, vestido con uniforme de fontanero)

El Fontanero: ¿Cómo, otra vez? ¡Tardas un poco por el tráfico y ya han llamado a otra empresa! ¿Vais al noveno o me equivoco?

Tooneet: ¡Noo! ¡Síii! ¡Peeero noo a loo que miismoo que uuusteed!

Vicente: (dándole un codazo a Tooneet para que se calle) En realidad nada es lo que parece, y solo se trata de un malentendido.

El Fontanero: (pulsando el botón del noveno) Entre los del mismo gremio no vamos a andar con rodeos… ¿Es para vosotros o para mí?

Tooneet: ¡Paaraa uuusted! Peero ¿quéee? (a Vicente) ¿Cómo acaaaabamos esto? Pueeede que ya eeestée a puuntoo de caaeer el teee…

Vicente: (interrumpiéndole, y dirigiéndose al Fontanero) No se preocupe, amigo. No habla del ascensor…

Tooneet: Hablaaba del tee…

Vicente: (cortándolo) Del tercero, siempre se para allí el ascensor.

(El ascensor se para en efecto en el tercero) ¿Lo ve? Cada vez es lo mismo.

Tooneet: ¿Poorqué teenías que decirlo, tío? ¿Y ahoora cóomo loo eexplicaamos?

El Fontanero: (volviendo a pulsar el botón del noveno, lo que pone en marcha el ascensor, con lo que Tooneet y Vicente se miran tranquilizados) Bueno, chicos, lo mejor es que entremos los tres, veamos de qué se trata y decidamos quién se queda.

Tooneet: ¿Peero uuusted a quéee vaaa? Pooorque en el noooveno quee yoo seeepa no haay niinguna aaavería. (Mirando al Fontanero de hito en hito) ¿Quién le envía? (mira a Vicente para indicarle que lo que acaba de decir es muy inteligente)

El Fontanero: (mirando a Vicente con complicidad) Chicos, como no intentéis recordar mejor el papel aquí no vamos a saber qué es lo que está pasando.

Entre tanto han llegado al noveno y los tres se miran sin saber qué hacer. Se apaga la luz. Pausa larga. Al cabo de un rato se vuelve a encender la luz y el ascensor empieza a bajar. Los tres se miran sin saber qué hacer. El ascensor se para en el tercero.

Vicente: (mirando el cuadro con la indicación de los pisos) ¿No será que esto no funciona?

Tooneet: ¡Sieeempre echánaadole la cuulpa a looos de laa téeecnica! ¿Eees que noo saabes recoonocer un eeerror?

Vicente: (dándole otra vez al botón del noveno, lo que pone en marcha el ascensor, y agarrando después a Tooneet por el cuello) ¡Esto lo hablaremos tú y yo dentro de un rato y te vas a enterar!

El Fontanero: (interponiéndose) Calma, muchachos, haced como si no pasara nada… Cuando lleguemos al noveno nos bajamos por la escalera y (gesto vago hacia el público) ¡Allá se las compongan!

Vicente: ¿Antes de que pasen los cinco minutos? ¡Ni hablar!

Tooneet: Pueeedo reeeecitar aaqueello de “Un soooneto mee maanda hacer Viooolaante”… Vieene muuy a cueento y reeellena…

Vicente: Sobre todo dicho por ti da para un largo metraje, tío.

(El ascensor ha llegado al noveno)

El Fontanero: (muy grave) Hijos míos, habrá que salir. Se despide de ellos efusivamente y sale. Toonet se dispone a seguirle pero Vicente lo sujeta.

Vicente: ¿Dónde vas? ¡Que ya está, hombre! Ahora ya puede caer, el telón o el ascensor o un palco o lo que sea. Mientras, va cayendo el telón: ¿Era o no era buena la idea del verdadero fontanero?

Telón

Voz de Tooneet (detrás del telón): ¿Y de quiéen fuue la ideeea deeel taaartaja?