Personajes: Hombre I. Hombre II.
Autora: Marta Guzmán
Un hombre sentado en un banco de la calle. Se le acerca un atracador con una navaja.
Hombre I.- Disimuladamente y calladito saca todo lo que tengas en los bolsillos. Si chillas o intentas escaparte te rajaré de arriba abajo… ¿Entendido? (Le acerca la navaja al abdomen)
Hombre II.- No has empezado muy bien chaval…
Hombre I.- ¿Qué?
Hombre II.- Lo primero son los buenos días. A partir de ahí podríamos negociar si te invito a almorzar o no.
Hombre I.- Deja de hacer el imbécil y haz lo que te diga.
Hombre II.- Si vamos a estar mucho tiempo discutiendo deberíamos ir a otra parte… Parece que va a llover y me empiezo a quedar congelado. Por cierto, ponte una bufanda que vas a resfriarte.
Hombre I.- ¡Cállate! ¿Cómo quieres que te explique que te estoy atracando, que tengo una navaja y que cómo sigas así te voy a cortar la lengua?
Hombre II.- Vamos a ver… yo te estoy hablando de forma educada y sin subir la voz. Como sigas así alguien te oirá y llamará a la policía…
Hombre I.- Entonces… debería dedicarme a otra cosa…
Hombre II.- No puedes dejar de hacer algo porque no te salga bien. Hay que practicar y mejorar.
Hombre I.- ¿Tú me ayudarías?
Hombre II.- Si, pero con la condición de que tienes que hacer todo lo que yo te diga sin buscar un porqué. ¿Entendido?
Hombre I.- Si jefe… usted manda.
Hombre II.- Así me gusta, lo primero un respeto hacia el experto. Ahora dame la navaja, dame tu chaqueta, y todo lo que tengas de valor.
Hombre I.- Aquí tiene… pero lo de la chaqueta… hace mucho frío.
Hombre II.- No ha cumplido la única condición. Ha protestado por la chaqueta. Usted está aquí para aprender, así que vaya al bar y traiga unos bocadillos y unas cervezas.
Hombre I.- Jefe no es por protestar, pero le he dado todo lo que tenía y ahora no puedo comprar nada…
Hombre II.- Esta situación es de lo más absurda. Un atracador preocupado por no tener dinero… (Ríe)
Hombre I.- Tiene razón. Ahora vengo. (Sale)
Hombre II.- Será iluso…Pausa. Entra Hombre I
Hombre I.- Casi me pillan, pero me las he arreglado para escapar… (Le da la bolsa con la comida)
Hombre II.- Buen trabajo. Ahora me voy a ir lentamente comiéndome los bocadillos. Te quedarás aquí sentado, y dentro de dos horas te levantarás y te irás a tu casa. Tras una breve reflexión entenderás todo lo que te he enseñado hoy… ¿Tienes alguna duda?
Hombre I.- Está todo clarísimo jefe.
Hombre II.- Bien, entonces me voy. Buena suerte, y recuerda que debes analizar cada minuto que has pasado en este banco.
Hombre I se sienta en el banco y mira como Hombre II se aleja lentamente.
Oscuro.